23 de agosto de 2016
Hoy papá ha estado todo el día con nosotras, por la noche hemos jugado muchísimo, estabas un poco alterada y comenzamos a bajar la intensidad del juego, sin embargo saliste corriendo, tropezaste y te diste con el filofilo metálico de uno de los muebles.
Lloraste como siempre, te cogí en brazo y te apreté contra mi pecho, papá vino a ver tu frente y da un grito y presiona tu frente, habías llenado de sangre y no me di cuenta, me sentí la peor madre del mundo.
Salgo de casa en pijama presionándote la frente y consigo que dejes de sangrar antes de llegar al ascensor, estoy temblando, te veo el hueso -no me lo perdonaré en la vida, pudimos haber dejado de jugar antes-
Papá viene detrás corriendo con mis zapatos. Es verano y tu solo llevabas el pañal, así que te envolví en una sábana antes de salir de casa.
llegamos al coche, saco el botiquín de emergencia, te presiono con gasas, hace rato que no lloras, solo te quejas.
Nos dirigimos al centro médico de urgencias y por el camino te voy preguntando por tus juguetes favoritos, el nombre de los abuelos, canciones que ya te sabes -me quiero morir, tenía que haberlo evitado- sigo hablándote intentando que no te duermas ni llores.
Entro como una loca y me mero sin pregubtar en una consulta, vienen dos doctores rápidamente y nos dicen q hemos actuado de maravilla que estás bien, pero tendrán que coserte...
Anestesia y tres puntos.
Te inmobilizamos como pudinos mientras los médicis le decían a papá que se sentara, estaba muy pálido y parecía que en cualquier momento se iba a desmayar.
Tuviste muchísimo miedo, te ofrecími pecho mientras te cosían, más no te tranquilizó demasiado.
Se despiden de nosotros los doctores y tú les dices adiós con una sonrisa, eres una campeona, te amo.
Cuando te ves dices -lilida no toca- (herida no se toca)
Eres guapísima, aún así tengo miedo de que te quede la marca y extremamos las precauciones.
A los siete días fuimos a retirarte los puntos, lo pasaste fatal, pero como siempre, eres una luchadora optimista y sales de la consulta con tu mejor sonrisa.
Te admiro tanto.
Hoy papá ha estado todo el día con nosotras, por la noche hemos jugado muchísimo, estabas un poco alterada y comenzamos a bajar la intensidad del juego, sin embargo saliste corriendo, tropezaste y te diste con el filofilo metálico de uno de los muebles.
Lloraste como siempre, te cogí en brazo y te apreté contra mi pecho, papá vino a ver tu frente y da un grito y presiona tu frente, habías llenado de sangre y no me di cuenta, me sentí la peor madre del mundo.
Salgo de casa en pijama presionándote la frente y consigo que dejes de sangrar antes de llegar al ascensor, estoy temblando, te veo el hueso -no me lo perdonaré en la vida, pudimos haber dejado de jugar antes-
Papá viene detrás corriendo con mis zapatos. Es verano y tu solo llevabas el pañal, así que te envolví en una sábana antes de salir de casa.
llegamos al coche, saco el botiquín de emergencia, te presiono con gasas, hace rato que no lloras, solo te quejas.
Nos dirigimos al centro médico de urgencias y por el camino te voy preguntando por tus juguetes favoritos, el nombre de los abuelos, canciones que ya te sabes -me quiero morir, tenía que haberlo evitado- sigo hablándote intentando que no te duermas ni llores.
Entro como una loca y me mero sin pregubtar en una consulta, vienen dos doctores rápidamente y nos dicen q hemos actuado de maravilla que estás bien, pero tendrán que coserte...
Anestesia y tres puntos.
Te inmobilizamos como pudinos mientras los médicis le decían a papá que se sentara, estaba muy pálido y parecía que en cualquier momento se iba a desmayar.
Tuviste muchísimo miedo, te ofrecími pecho mientras te cosían, más no te tranquilizó demasiado.
Se despiden de nosotros los doctores y tú les dices adiós con una sonrisa, eres una campeona, te amo.
Cuando te ves dices -lilida no toca- (herida no se toca)
Eres guapísima, aún así tengo miedo de que te quede la marca y extremamos las precauciones.
A los siete días fuimos a retirarte los puntos, lo pasaste fatal, pero como siempre, eres una luchadora optimista y sales de la consulta con tu mejor sonrisa.
Te admiro tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario