Cariño, hace mucho que no te escribo...
En diciembre nos avisaron que debíamos dejar la vivienda en enero, porque su dueña la necesitaba.
Nos hemos ido, tu y yo a vivir a casa de la abuela y papá a casa de una amigo.
A papá lo vemos noches alternas y cuando libra... estamos todos agotados.
Papá y yo hemos pasado por una gran crisis, tenemos mucha presión encima, no queremos que sufras e intentamos normalizar la situación, pero no es del todo posible.
En fin de año dejaste el pecho, el 18 de enero el cole, el 20 la casa y todo esto también te supera.
Cada día lloras entre 15 y 45 minutos gritando, a veces pidiendo ir a casa, a veces llamando a papá. No quieres que te toque ni que te consuele y me echas la culpa, te duermes triste y de madrugada vuelves a pasar por lo mismo.
Yo tengo insomnio, además has estado mala 8días con fiebre de 38.8-40°C, parezco una zombie.
No tenemos dinero.
Estamos a la espera de una hipoteca que no llega, siempre falta un papel.
Espero escribirte en 3semanas diciéndote que ya tenemos un nuevo hogar.
miércoles, 14 de marzo de 2018
sin casa
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario