viernes, 18 de diciembre de 2015

0-14 meses, cómo te educamos

Cariño te amamos.

Estoy completamente convencida de que lo mejor para ambas es la lactancia materna y así lo he hecho hasta ahora mismo que tienes 14 meses y seguiremos hasta que alguna de las dos no quiera.

No te dejo llorar, sólo lo hice una vez y me duele el estómago cuando lo pienso, ya tenías 6 meses papá estaba en casa y psicológicamente agotada tardé unos 10 minutos en cogerte, lo siento.
Tengo el firme pensamiento de que lo natural es que una madre acuda a la llamada de su hijo sean las veces que sean sin importar la hora o lo que se esté haciendo, lo más importante eres tú, su felicidad y tu seguridad física y emocional.

Te gusta mucho que ponga música y te coja en brazos para bailar, pasamos muchas tardes bailando juntas. Aprovecho todo lo que puedo para abrazarte, acariciarte, besarte y darte muchos mimos, porque sé que un día me dirás que soy una pesada y ya no me dejarás darte tanto amor.
Cada día sin falta te decimos que te amamos, eres una niña muy querida y se nota que lo sabes, porque nos das mucho amor.


Soy paciente y permisiva, si haces algo mal, primero intento desviar tu atención, te canto, te doy un juguete, te ofrezco agua... si eso no funciona te hablo seriamente, sin alterarme, luego levanto un poco la voz y ya si nada funciona te aparto y te toco la mano. Es un proceso largo y duro, pero ya cuando vas a tocar algo que no debes dices "ieta" (quieta) y me miras, me pareces el ser más inteligente de este planeta.

Eres muy cariñosa con papá y conmigo y tienes tardes que lo único que haces es abrazarnos y darnos besos en las mejillas.

Últimamente si te riño, aplaudes o bailas para que me ría y luego no paramos de reír las dos.
Te gusta mucho bailar y que te cante canciones con gestos.
Me encanta verte sonreir, pero lo que más me gusta es cuando duermes y dices papá o pato y te ríes... estaré pendiente a ver si dices mamá.
Te quiero pequeña.

14 meses

Hola hija mía;

Ya tienes 14 meses, no me has dado ni un segundo para escribirte, eres un bichito.

Te haré un muy breve resumen...

Tus primeros 4 meses han sido agotadores, para nosotros, dormiste muy bien hasta los 3 meses, por las noches de dos veces, una de tres/ cuatro horas y la siguiente de cuatro/ cinco horas.

Cuando cumpliste tres meses, nos fuimos una noche de hotel y al día siguiente a un zoopark.

Siempre vomitabas unas 3 veces al días, hasta que puse firme al pediatra y descubrimos tu alergia. debido a tus dolores y molestias hacías incluso 22 tomas en 24h... AGOTADA no es suficiente para describir como me sentía.
Te pusiste mala una sola vez, una semana con fiebre y malísima, lo pasamos fatal, pero nunca dejaste de crecer o ganar peso.
Al cumplir cuatro meses comenzaste a despertarte cada dos horas para tomar el pecho y así hasta los 10 meses que se me ocurrió pasarte a una cama individual, pegadita a la nuestra y comenzaste a dormir 5 horas del tirón.

A los 6 meses tu primera comida fué un plátano que gritabas a papá para que te lo diera y tu alimentación fue y es a base de sólidos, nunca triturado, hasta que, a los 11 meses te di a probar un puré y no te gustó demasiado la textura.

Con 6 meses y pocas semanas dijiste Mamá y a los 6 días Papá.
Te mantuviste sentada con 6 meses y 3 días y te pusiste de pie en la cuna a los 7. Con 8 meses caminabas el salón de casa agarrada a los muebles y comenzaste a decir Baba ( papá) y agua, también hacías el gatito, pero por alguna razón a los 10 meses decidiste no volver a hacerlo.

El mar te da miedo, te empezamos a llevar a la playa desde los 3 meses, como era invierno no te bañábamos. En verano, mientras estuvieses en la arena disfrutabas muchísimo, incluso te la comías al mínimo descuido  ( 7 meses). En una ocasión, con toda la familia, en la casa de la playa, sí que te bañaste en la orilla con la abuela y te encantó.

El primer perro que tocaste fue a Kao, con 8 meses, en cuanto ve que te alteras sale corriendo, ¡pobrecillo!

A los 8 y medio tu primer diente.

Entiendes tus los idiomas, pero solo dices palabras en español y rara vez intentas en tu otro idioma

Celebramos tu cumpleaños con la abuela.
Te llevas genial con la gente aunque de primeras eres muy desconfiada.

Ríes mucho, te encantan los juguetes de color amarillo, sobre todo un pato (papo) pequeño que te regaló el abuelo con 9 meses, aprendiste a decir pato a los pocos días ( te enseñó en abuelo).
Eres muy cabezota, activa y si te echamos la bronca protestas, ¡eres una rebelde!

En dos ocasiones consecutivas tuve que estar en urgencias 5horas por cólicos nefríticos, lo pasaste terriblemente mal, te quedaste con la abuela. la segunda noche la pasamos juntas en casa de la abuela y despertabas gritando de miedo, te encendía la luz y te cantaba, pero te costaba tranquilizarte para conciliar el sueño.

Nunca nos das la mano para caminar... Te quedaste caminando una semana antes de cumplir los 12 meses en el lugar más especial de tu tierra.
Con 14 meses, te está saliendo tu primera muela y llevas dos semanas que no paras de llorar y protestar.

Alucinas con las luces de Navidad, vas a todos lados señalado y gritando (yuooooooossss) todo te emociona, eres tan feliz y nos haces tan felices, ha sido un año maravilloso, duro, intenso, agotador.... un año precioso.

Eres una niña muy buena, a la que intentamos criar con apego, de momento no puedes estar sin mí, más que para ir yo a comprar el pan y sólo si te dejo con papá.
Hoy por hoy no lloras demasiado, pero desde que naciste, necesitas tenerme siempre en tu campo visual.
Solo te duermes al pecho, intenté que durmieras solo a mi lado, sin pecho, pero al tercer día te pusiste el dedo en la boca y por miedo a que siguieras mi trayectoria ( hasta los 12 años dormí con el dedo en la boca)  te volví a dar el pecho y tan felices que estamos.

La maternidad, para mí ha sido extremadamente dura y solitaria, lejos de la familia, sin apoyo (excepto el de papá, él siempre me apoya, pero trabaja mucho y me siento sola) y con mis amigas en la distancia. Me gustaría encontrar trabajo, pero pensar en separarme de ti me pone muy triste, creo que no sería bueno para ninguna, aún no.



miércoles, 15 de abril de 2015

Parto (tercera parte)

Estoy en el quirófano, voy a volver a empujar, me daría lástima que nacieras ahora y que papá no estuviera para cortar el cordón, aun así, empujo con todas mis fuerzas. Lo intentamos tres veces, es imposible.
me cambian de camilla, me sientan, me pinchan, me ponen el anestésico, mi cuerpo deja de ser mío, no siento nada por debajo del pecho. Me acuestan y comienzo a notar que se me duermen las manos y parte de la boca, se lo digo a una chica muy simpática mientras me miro las manos e intento mover los dedos, creo que no los muevo, me gira la cabeza hacia el techo y me tranquiliza diciéndome que es normal, no es habitual, pero quizás me han puesto algo más de anestesia y yo soy muy pequeña. Eso me tranquiliza.
escucho como hablan, recuerdo alguna cara y de pronto es como si los medicos se pelearan por mi cuerpo, como si tiraran uno a cada lado de mi cuerpo... tras unos minutos el movimiento se detiene.

Zahra.

Sin palabras, por mucho que lo intente explicar, no podrás imaginar nunca lo que sentí. Eras tan... tú
La doctora se debió dar cuenta que intenté incorporarme porque hizo gesto de irse pero te acercó aun más a mí.
Estabas gris, tu piel aún no tenía color, encogida como si aun estuvieras dentro de mí, seria, con los ojitos cerrados, no te movías, con los bracitos cerca de la cara y los pies encogidos como una ranita.
Te llamé, te llamé como tantas veces lo hice cuando estabas en mi barriga, con ese tono que solo yo sé poner para que me escuches, te dije con una sonrisa en mi cara -bebee-  y me respondiste dibujando una sonrisa con esos labios tan pequeños, con esa carita tan delicada.
Naciste el 10 de octubre de 2014 a las 22:26

Cuando te apartaron de mí para atenderte y poderme coser, sentí paz, mucha paz, tanta que no me habría importado morir, me sentí tranquila, feliz, tú estabas bien y yo sentí que no tenía cuerpo, que nada en el mundo volvería a importarme, poruqe ahí estabas tú, ahí estabas tú para mí, dedicándome tu primera sonrisa.

Y te oí llorar.


Parto (segunda parte)

Día 10 de octubre.

Estoy completamente desorientada, no sé que día es, ni qué hora es, no recuerdo muchas de las cosas que papá me dijo, ni tampoco lo que yo le dije...
Sé que se enfadó conmigo, por decir que me quería morir, que te sacaran pero que no podía con mi vida. Me dijo que él sabía que yo era más fuerte, que no dijera esas cosas.
De verdad mi cielo, me quería morir, son unos dolores tan fuertes que realmente no puedo recordar su intensidad. Papá me avisaba cuando me daban las contracciones para que estuviera preparada, pero por mucha respiración se me escapaban algunos gritos, aunque los intentaba aguantar con toda mi alma.
Hacía tanto frío que a papá una doctora le trajo una manta y yo estaba con un calor terrible a causa de los dolores.
Volvió a entrar la abuela para que papá fuera a comer, ya estoy de nueve centímetros (por fin).

Pasaron unas horas hasta que me volvieron a ofrecer la epidural, estoy aterrada, pero acepto, las contracciones son cada minuto y medio y entre una y otra me voy quedando dormida, ya me duele todo, solo quiero que esto acabe.

Me han puesto la epidural, ha sido fantástico, ni la he notado, a día de hoy sigo pensando que ese anestesista tiene unas manos que valen más que todo el oro del mundo. Gracias.
Se me duermen las piernas, no me controlo, papá me ayuda para hacer pipí en la cama, qué vergüenza. Tu padre es un gran hombre, me tiene muy enamorada y gracias a él creo que sigo consciente y tan entera, de otra forma creo que no habría parado de llorar.

Dejan pasar a papá, por alguna razón, sigo sin terminar de dilatar, pero voy a empezar a empujar, lo preparan todo y papá se coloca a mi lado, me mira y me siento echa un asco, pero me mira con miedo y amor, él también lo está pasando fatal, se le nota muy preocupado, pero disimula con una sonrisa.

Empujo, empujo porque me va la vida en ello, empujo porque no hay otra cosa que desee más, empujo porque quiero conocerte y que nos conozcas, quiero tocarte tenerte conmigo, que esto acabe y solo sentir felicidad, empujo, pero sigues en el mismo sitio.
Te has dado la vuelta y se empieza ha hablar de cesárea, estás mirando hacia mi ombligo y consiguen girarte de nuevo, mas solo te giras para mirar hacia mi cadera derecha.
Agarro a papá del antebrazo (dice que casi se lo parto) pero no puedo más no tengo fuerzas, lo intento una y otra vez, paramos.
Cojo aire, solo unos segundos de descanso y mientras papá ve tu cabeza, estás ahí, ya no queda nada, EMPUJO
No hay manera, hay que correr, son muchas horas, me preparan y me llevan a quirófano.

Por el pasillo los veo a todos... papá va pegadito a la camilla, recuerdo sentir que tocaba mi mano, está la abuela, el abuelo, mami, pili, manuel... y antes de entrar al ascensor, sola con los médicos, les grito, - "estoy bien, todo está bien, ya no queda nada, estoy bien"-.

Parto (primera parte)

Quiero contarte esto con cada detalle que recuerde, y por eso cariño, el parto es casi más extenso que todo el embarazo, fue un parto largo, y me gustaría que supieras cómo lo viví, espero que algún día leas esto y valores todo lo que tu padre y yo hemos hecho por ti y que tengas en cuenta que siempre hemos mirado por tu bienestar aunque más de una vez nos equivocaremos.


Papá está conmigo en todo momento, alguna vez sale a comer algo y en ese momento entra la abuela, es una suerte que la hayan dejado pasar, lo normal, es el mismo acompañante de principio a fin, pero claro, siempre he tenido cara de niña, soy pequeñita y ya son muchas horas las que llevo aquí.

Empiezo a perder la noción del tiempo.
No tengo dolores y en horas solo he dilatado un centímetro.

Decido ponerme a caminar por la habitación, papá siempre a mi lado, después de un rato he pedido la pelota de yoga, esas tan grandes y que son tan divertidas. Me empieza a doler la espalda a la altura de los riñones, así que subo a la pelota y mientras me apoyo en la cama papá pone de música (solamente tú, de Pablo Alborán) y me da masajes en la espalda.
Nada, que no dilato, va muy despacio, no he comido ni bebido nada desde el martes 7 por la tarde-noche, tampoco lo hecho en falta, estoy bastante cansada.
Papá me ayuda a darme una duche relajante, me van a poner las correas para controlar que estés bien.
La ducha me ha sentado como gloria bendita,qué pena que no pueda seguir ahí, con el agua calentita.

No sé que hora es, pero sé que ya no es día 8, se me esta haciendo interminable.
Me empiezan los dolores, intensos, qué horror y aun estoy de 6 centímetros.

Pasan las horas, pasan las horas, pasan las horas...

He pedido la epidural, me hubiese gustado aguantar hasta el final, la necesito, es casi insoportable, se me escapan pequeños quejidos que intento controlar.
Sale papá, me la intentan poner y .... no se ha podido, el dolor era inmenso y me he movido, estoy aterrada, me duele la pierna izquierda y me da por pensar que me quedaré en silla de ruedas. Entra papá y me ve llorando como nunca antes, se me caen las lágrimas como si llevara un mar dentro, LO SIENTO, yo no me quise mover, mi cuerpo actuó por sí solo, siento vergüenza de mi misma.

Pasarán más de nueve horas hasta que vuelvan a intentar ponérmela.

Romper aguas.

Madrugada del 8 de octubre.
Me he despertado a eso de las 2:42 de la madrugada, estaba soñando con una cascada y he sentido unas ganas tremendas de orinar, me he puesto de pie, para ir al baño y he tenido que agarrarme, creo que me lo voy a hacer encima y cómo la abuela tiene parquet me va a echar una buena bronca. ¡Bien! he llegado al baño y solo se me han escapado una gotitas en el pijama, pero no puedo parar de orinar.
Menos mal que dejé la puerta del baño abierta, - Mamááááá! creo que he roto aguas - dije medio susurrando para no despertar a Antonio.
Estoy intentando llamar a papá, pero me ha colgado. Me estoy poniendo nerviosa, quiero que esté presente cuando nazcas, tres llamadas, en la última me ha colgado.
La abuela me tranquiliza diciendo que ella le irá llamando.
A todo esto, sigo sentada en el baño, cada vez que me intento levantar vuelvo a mojarlo todo.
Me he dado una pequeña ducha, ropa cómoda, me despido de Emi que se quedará con el niño y ya nos vamos hacia el hospital. pusimos una bolsa en el asiento del coche porque no para de salirme el agua.

Llegamos al hospital  a las 3;45 a.m. me han subido a paritorio, me he cambiado la ropa, entregado el plan de parto y me han trasladado a la habitación de paritorio, es preciosa, con colores, dibujitos, un ordenador para poner música, me gusta, me calma.

Han dejado entrar a la abuela, yo estoy bien, no me duele nada, ni siento nada, ella me ha dicho que papá ya está en camino.
¡Qué alegría! dentro de nada estarás entre mis brazos.

En menos de una hora llega papá, yo sigo igual, así que me van a subir a planta para que pase el resto de la noche, parece que no tienes muchas ganas de salir.

Después de toda la noche y la mañana sin cambios a las 14:30 del 8 de octubre me pasan a la habitación de paritorio para inducirme el parto. Estoy algo cansada, pero muy bien de ánimo.


Día del parto (introducción)

7 de octubre.

Hoy día 7 me he hecho los registros, mañana deberías nacer. Mami me ha acompañado y han sido unos de los cuarenta minutos más rápidos de toda mi vida, cuarenta min escuchando tus latidos, tumbada en una cama de hospital con otras mamás en la misma situación y con correas alrededor de mi barriga (bastante incómodas) pero qué rápido me ha pasado el tiempo.
Luego Mami tenía cosas que hacer así que le pedí que me bajara a la capital a dar una vuelta, te he comprado la ropita con la que saldrás del hospital, no pensaba comprar nada especial, pero la emoción ha podido conmigo. He ido a dar con la abuela al trabajo y pasé el resto del día con ella, Emi y Antonio.
En el registro me han dicho que camine para que de a luz pronto y por esa razón tu abuela me ha obligado a dar vueltas por su calle durante algo más de hora y media, que se me hizo eterna, aunque Antonio me acompañó los primeros treinta y cinco minutos.
Y solo me han dejado entrar en casa porque la cena ya estaba hecha. Tengo los pies agotados y eso que en todo el embarazo solo he subido dos kilos (por el tema de los vómitos) por cierto hoy me ha dicho que eres enorme y que pesarás 3,700 kg sigo algo nerviosa, pero a la vez tranquila.
Antes de dormir hablé con papá, pero no recuerdo exactamente el qué.
A las 12 y media fue la última vez que miré el reloj antes de dormirme.

Último trimestre. (parte II)

Zahra.
Este último trimestre me encanta ir a ver tiendas y cositas para ti, ya se me ha quitado el miedo de que pueda perderte.
Tengo terror al parto y cuando hablo de tí con papá, sentados cada noche en la terraza de casa, le digo que me parece imposible que puedas salir de ahí, que eres una pequeña sandía (me han dicho q pesarás casi 4 kg al nacer)
Mi sandía, qué ganitas tenía de engordar, hasta el sexto mes no engorde y hasta el séptimo no se notaba que fuera un embarazo, sino más bien que estaba gordita de barriga.

Cariño, éstas son las dos últimas semanas de embarazo y aunque tengo muchas ganas de conocerte, no se me va el miedo al parto.

Los últimos días esuve más tranquila, cuando decidí que te quería en mi vida tuve claro que el parto era una parte fundamental en la ecuación, sin embargo, siempre he sido muy miedica al dolor. De cualquier manera ya no hay marcha atrás.

No paro de organizar y revisar todo, desde tus muebles repletos de ropitas hasta los bolsos para el hospital, he hecho tres, dos para nosotras y uno para papá, ya que hemos decidido pasar unos días en casa de la abuela antes de venirnos definitivamente al sur, es más de una hora en carretera y no quiero que pases tanto tiempo en el coche nada más nacer.

Sin más me despido, la próxima vez que te escriba, ya estarás en mis brazos.
 Te quiero, mamá.

Último trimestre (parte I)

Bueno cariño, que sepas que a partir de ahora se me está haciendo muy complicado escribirte.
Las semanas son casi todas iguales;
Domingos por la tarde-noche voy a casa de la abuela
Lunes tempranito a mi doctora a por la baja, luego a la mutua a entregar el parte y paseo, miro tiendas etc, más tarde voy al trabajo de la abuela a ver a las monjitas y de allí a recoger a Antonio de la guarde, almorzar a eso de las 4 de la tarde y descansar el resto del día.
Martes, acudo a las clases de preparación al parto. Algunos martes nada más salir me voy a casa con papá (en guagua siempre a todos lados) y otras semanas si tengo revisión debo esperar a marcharme el miércoles o jueves.
Y así todas las semanas hasta que termine el embarazo, todo esto entre vómitos (no se me quitarán hasta pocos días antes de conocerte) mareos, mal estares etc

Lo bueno es que suele coincidir que papá libra cuando voy para el sur y nos vamos a pasear, comer fuera, a la playa! ya verás qué fotos tan bonitas me sacó el último mes en la playa

jueves, 19 de marzo de 2015

Todo un poco

Cariño, ya tienes casi 6 meses, y esto está siendo agotador, no paro de ir por las tiendas y hacer listas de lo que quiero/necesito para ti, además y por si fuera poco hemos comprado un coche hace muy poquito, para que no te falte de nada cuando llegues, y parece que nadie se ha dado cuenta de mi estado porque me pasé una semana dando vueltas a pie por la ciudad arreglando papeles para poder hacer el traspaso, el seguro etc, etc.
Para más inri hace un calor terrible y tengo que llevar mil cosas en el bolso, agua (totalmente imprescindible) bolsas para los vómitos, documentación del embarazo (toda la documentación) la documentación de la mutua, y mil papeles más, pastillas para los vómitos, las del hierro, las del ácido, paquetes de pañuelos, llaves de todas las casas (abuela, abuelo y la del sur), caramelos para las bajadas de azúcar, sal para las bajadas de tensión y encima pararme a comer cada dos horas para que no me den fatigas, la agenda con todos los médicos... de verdad cielo, esto se me está haciendo cuesta arriba, eso sí, todo el mundo me dice que me ve más guapa y hace muy pocos días se me ha empezado a notar la barriguita.
Estoy contenta, contenta y muy feliz a pesar del estres.

Segundo ingreso

Me han subido a la habitación a eso de las 11:30 de la noche, estoy agotada, todo el día en urgencias y vomitando. Me han dicho que puede quedarse papá, pero no le he dicho nada, trabaja muy duro, no se merece dormir en un sillón incómodo, además estaré bien cuidada ya vendrá mañana con la abuela a verme.

De madrugada han ingresado a otra chica en mi habitación, ni la he saludado, ya habrá tiempo, solo intento descansar.

Yoselin, espero que algún día conozcas a Yoselin, es muy buena y simpática, parece que he tenido suerte con mi compañera. Ella también tiene algo de riñón con el añadido de que está a unos días de cumplirse. Si todo sale bien te llevarás 4 meses con su pequeña.

Pasamos muchas horas hablando, ya llevo casi una semana ingresada y estoy mejorando, ella no va a salir de aquí hasta que de a luz, le van a provocar el parto.

Su novio y la familia de él nos hacen mucha compañía, papá no va a poder venir y la abuela hace lo que puede, entre el trabajo, tu tío, la casa y todo lo demás, está saturada, bastante hace con venir un ratito cada día. El abuelo viene alguna vez, supongo que para no encontrarse con la abuela y Manuel también ha venido una o dos veces.


Yo ya me siento bien, una pena no poder ver a la peque de Yosy... según me den el alta volveré con papá al sur, tengo muchas ganas de estar con el y tranquilita en casa.


sábado, 21 de febrero de 2015

eco selectiva

 26/05/2014

llevo unos días en casa de la abuela, la verdad que vuelvo a estar fatal, no paro de vomitar.
He pasado toda la mañana en urgencias, pobre papá, son pocos los días que podemos pasar juntos y justamente hoy que te vamos a ver me pongo así de mala.

Tras horas en urgencias y varios análisis me han dejado salir para que pueda acudir a la eco selectiva. fuimos a comer algo en casa de la abuela y en una hora ya estábamos de nuevo en la residencia... todo el día corriendo

La doctora no se creía que llevara toda la mañana por allí.

Eres preciosa!!! Eres una niña realmente hermosa!!! y grande! estás muy por encima de la media para tu edad.. madre mía con lo pequeña que soy yo, me muero de miedo.
Papá está como loco, esta mañana en una de las ecos me dijeron que serías un niño, así que imagina mi sorpresa. papá no para de dar saltos, que cara más bella, casi se le saltan las lágrimas. De camino al coche me dijo que tenía muchísimas ganas de comprar cositas blancas y rosas para su princesa.


De nuevo a la tarde empeoré mucho y papá a tenido que llevarme otra vez por urgencias, ya no son solo vómitos sino que me duele muchísimo el riñón izquierdo.

Me quedo ingresada.

sábado, 7 de febrero de 2015

Mi regalo

Cielo, este año, no pudimos regalarnos nada por Reyes, íbamos algo justos de dinero y nos pusimos malísimos con una gripe horrible, así que entre eso y el trabajo no tuvimos ni un minuto para dedicarnos un detalle.
Nos amamos muchísimo aunque a veces discutimos por tonterías y otras por diferencias de pensamiento o culturales, nos amamos con toda nuestra alma y nos dolió mucho no haber podido darnos un presente en ese día.
El 18 de febrero, cuando te ví por primera vez, la doctora me dijo que tú habias sido nuestro regalo de reyes...
Tu padre me ha hecho la mujer más feliz del mundo muchísimas veces, pero cuando la doctora dijo eso, sentí que no cabía en mí.
Mi vida eres fruto del amor más grande que puede existir y fue una bendición que llegaras a nosotros en esos días tan importantes para mi.
Te amamos desde el primer día que supimos de tu existencia y eso no cambiará nunca.

viernes, 6 de febrero de 2015

La familia

Tu abuela está que se muere de amor por ti desde que se enteró, esa noche ni si quiera fue capaz de dormir y me llamó varias veces, está de los nervios. Ya te tenemos un montón de ropitas, gran parte de tu tío Antonio y del trabajo de la abuela, ¡Ya los conocerás a todos!
El abuelo es algo más reservado, cuando le llamé para contárselo se quedó sin habla (al contrario que la abuela que no paraba de gritar) y me dijo que no sabia que decir que luego me llamara, supongo que aun me ve como su niña, eso sí nada más colgar me llamó su mujer gritando porque le habia dicho que iba a ser abuelo. Luego me llamó él mismo y la verdad que le noté muy feliz.
Manuel... Manuel es una persona muy especial, ahora está en plena adolescencia y luchando en contra del mundo, pero está contento y aunque no muestra mucho sus sentimientos no puede evitar tocarme la barriga y darme un beso, cosa que no había hecho nunca.

Ahora mismo Antonio tiene dos añitos y no entiende, sabe que debe tener cuidado con mi barriga porque hay un bebé, pero dice que él también tiene uno, te imaginarás lo que nos hemos reído con su ocurrencia.

Por parte de papá, aun no sé hablar el idioma, pero no paran de llamar a ver cómo me encuentro y dice papá que están todos muy felices por tu llegada. Este es el primer año que no puedo viajar a verles (para no ponerte en peligro).
Tu abuela, aunque no nos entendemos, sé que es una persona maravillosa, es buena conmigo y siempre ha sido muy cariñosa, es una mujer fuerte y luchadora. Nos hablamos por señas. Espero que podamos llevarte a verla cuando cumplas un añito, así tendrás la mayoría de las vacunas.

Ya tienes nombre

Ya tienes nombre, ya lo tenías antes de saber que estaba embarazada, porque aunque te has adelantado un poco, siempre deseamos tener hijos, formar una familia.
                                             Zahra / Said  
Esperamos que te guste, porque a nosotros nos encantan.
El día 26/05 nos dirán si eres niño o niña, esperemos que te dejes ver.
Yo siempre he deseado tener una niña, aunque a veces tengo la sensación de que eres niño, pero quien sabe, sea como sea, estamos como locos por tenerte en nuestros brazos.

Vuelta a la normalidad

10/05/2014

Por fin he salido del hospital, ha ido el abuelo a buscarme y me ha traído una rosa y una camisa de pre-mamá, aun no he cogido nada de peso pero ya se me empieza a notar un poquito la barriguita, aunque no parece de embarazada sino más bien de gordita.

Cariño, no pasa ni un día sin que deseemos poder verte. He empezado con algún antojo, sobre todo fresas, es verlas y me muero por probarlas.
Papá se está dejando la piel en el trabajo y yo hago lo que puedo para controlar mis cambios de humor (lloro hasta con los anuncios de la tele) y las típicas molestias del embarazo, parece que los vómitos han remitido, ya puedo comer algo más tranquila.
Tu padre es un gran hombre (no lo olvides jamás) me trata como una reina aunque haya tenido un mal día y siempre me da besos en la barriga para que sepas que te quiere.

¿Sabes? por lo general soy muuuuuy golosa, sin embargo, no puedo comer nada dulce porque me haces vomitar, bueno, ni dulces, ni pizza, ni yogures o queso, es decir lo que más me gusta es lo que peor me sienta.

Tengo a tu padre loco, todo el día mirando tiendas de bebé una y otra vez y haciendo un millón de cuentas; incluso nos hemos comprado un coche en estos días para que cuando llegues podamos llevarte al médico sin problemas.
Tenemos muchas ganas de conocerte, a la vez que tenemos mucho miedo de no saber hacerlo bien.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Primer ingreso

Me han puesto sola en una habitación, no se explican por qué no dejo de vomitar y el riñon me está dando algo de lata. Es un fastidio pasar el día vomitando, sobretodo delante de las visitas ya que no me puedo mover de la cama.
El día 10 es mi cumpleaños, la doctora me ha dicho que si consigo comer algo el día 9 sin vomitar y pasando buena noche , me darán el alta.


Lo he conseguido, tengo el alta médica, ahora a cuidarme incluso más si cabe, espero no volver a ingresar, es frustrante estar tan sola y dormir con tantos sueros en los brazos.

Agotada

Cariño estoy agotada, para por favor, no puedo dejar de vomitar, necesito comer.

5 de abril de 2014

He perdido 8 kilos, esto no es nada bueno, papá a venido a verme a casa de la abuela, que es donde me estoy quedando, porque el trabajo de papá está muy lejos y no puedo estar sola tantas horas, así que vivimos a una hora en coche.
Papá y la abuela han decidido llevarme al hospital.
Los médicos dicen que tú estás bien, pero yo no puedo seguir de esta manera, así que me han ingresado.


Muy débil.

Cada vez tengo menos fuerza, ya estoy vomitando todo lo que como, ya solo tolero el agua y las compotas de bebé.
Papá está muy triste y preocupado. Estoy bajando muy rápido de peso.
Me voy a ir de vuelta a mi ciudad, a casa de la abuela, estamos a final de marzo y he perdido 5 kilos, casi no como y me paso el día en urgencias con sueros, me mandan a casa y vuelta a empezar. Papá empieza a preocuparse por la salud de ambas, esto es horrible, no sé si podré aguantar, se me está complicando con arena en los riñones y los médicos dicen que son cosas de primeriza.
Qué ganas tengo de llegar a mi ciudad, ya he pedido todos los permisos médico para viajar y papá a conseguido un trabajo mejor así que pronto estaremos juntos en mi lugar de origen.
A pesar de mi estado, estamos contentos porque parece que todo va a mejor.



Trabajo III

Trabajo.

He vuelto del hospital, a falta de que me vea mi médico de cabecera, me han dicho que por mi trabajo debo coger una baja indefinida.


Me quieren echar del trabajo, tengo miedo, pero he hablado con mi médico y me han dado la baja indefinida, no creo que vuelva a trabajar durante el embarazo, ojalá, así no podrán echarme y tendremos algunos ahorrillos.

Primera vez

Tienes 6 semanas. (18/02/2014)
Estoy en el hospital, muerta de miedo, esperando que me digan algo, lo que sea.
Papá está trabajando y como te dije me ha traído una compañera (nosotros no tenemos coche).

Me toca, entro a la consulta y me dicen que te voy a ver, es la primera vez que te veo. Te mueves muchísimo hasta la doctora está sorprendida, estas perfectamente y yo tumbada en la camilla no puedo dejar de mirarte mientras lloro, existes, puedo oír tu corazón.
Es una pena que papá no haya podido venir.
Eres lo más bonito que se haya visto, ¡cuánta energía! Me encantaría poder sentirte, pero aún es pronto, aunque ya he empezado con los vómitos, me siento bastante débil.

Trabajo II

Trabajo.

He vuelto al trabajo y para mi disgusto he vuelto a sangrar, voy a reposar a ver si se me pasa, por la mañana una compañera me llevará al hospital, tengo miedo.




Trabajo I

Trabajo.

En estos momentos trabajo de ayudante de cocina, tu padre es cocinero en el mismo sitio. Un restaurante con bastante clientela muy cerca del mar.

Eres un superviviente.
Mi trabajo es muy duro para una embarazada, cargar con cajas y sacos de papas, cebollas etc,  colocar los pedidos, los congeladores, la limpieza tienes aproximadamente un mes y ahora es cuando me ha dado positivo el test, es un milagro que estés aquí, sin duda eres para nosotros.

He tenido un pequeño sangrado, he faltado al trabajo y en el médico me han dado dos días de descanso, no se lo van a tomar bien en la empresa, no importa, has venido para quedarte y haremos lo que sea por ti.

Estoy embarazada.

Estoy embarazada...

Creo que aun no soy consciente de lo que implica esta frase, estoy muerta de miedo, sonriendo pero con lágrimas en los ojos y temblando.
Estoy sola en casa, papá ha ido a trabajar, suerte que trabajemos en el mismo sitio, así lo sabrá de inmediato. Le pedí estar sola para hacerme el test, llevo unos días sospechando que existes, en realidad un mes, pero el test anterior dio negativo y como no estábamos buscándote pensé que sería cosa de hormonas.
Ahora entiendo el mes que llevo de cansancio, el dormir tanto y que me diera por comer ensaladas con mucha lechuga cuando siempre la he odiado, ah! y el pedirle a tu padre que me fuera a comprar helados casi todas las noches.

Estamos a principios de febrero de 2014.

He llegado al trabajo y aunque tu padre y yo estamos separados por una mampara de cristal y casi no he querido mirarle para no desconcentrarle, lo ha sabido de inmediato. Nos hemos mirado y ha salido corriendo hacia mí para darme un abrazo en el aire. Es uno de los mejores sentimientos que se pueden tener. Amar tanto a alguien.
No se lo vamos a decir a nadie, aun.